Abirradero es el heredero de la historia de un mítico restaurante y de un barrio. Un barrio con tradición cervecera y obrera. Pero tambiÉn es la innovación y la recuperación de un legado. Abirradero se alza como gastrobrewpub: una cervecería de alta gastronomía que elabora su propia cerveza artesana.
Tradición e innovación arraigada: de restaurante a gastrobrewpub

El resto de tiradores está destinado a cervezas artesanas de productores locales, nacionales y mediterráneos (por ejemplo Italia). Abirradero se alza pues, como el principal punto neurálgico barcelonÉs donde disfrutar de cervezas artesanas de este país.
Los 40 tiradores se dividen en 3 líneas de temperatura. Nunca se servirá una Pilsener a la misma temperatura que una Imperial Stout. En Abirradero se respeta a la cerveza artesana y a sus estilos, por eso se sirven a temperaturas distintas: para que de cada cerveza afloren los aromas y sabores adecuados.
Legado gastronómico del barrio del Poble Sec: cerveza artesana y buen comer

O la tagliata a la piedra, un plato de ternera pirenaica y pluma ibÉrica a la brasa que se sirve sobre una piedra: una tierna explosión de sabor en la boca. O el tentáculo de pulpo con parmentier de patata a la cerveza, un innovador plato que con su sola presencia se hace el rey de la mesa. En el brewpub-restaurant destaca el maridaje de la cerveza artesana y los platos. Buque insígnia de tal maridaje es el hoppy salmon: un tartar de salmón marinado con lúpulo y cítricos acompañado de un excelente y fresco aguacate.
Abirradero recupera la tradición gastronómica del emblemático Abrevadero. Abrevadero fue un restaurante de referencia fundado en 1917. Popular por su buen servicio y sus arroces, carnes y pescados. Entre cafÉs, cervecerías y espectáculos; el Abrevadero se posicionó rápidamente con su excelente alta gastronomía castellanoleonesa.
Una historia de Barcelona que pervive
El nombre del antiguo Abrevadero, donde actualmente se encuentra Abirradero, responde a la existencia de un verdadero abrevadero situado todavía delante del local. Este abrevadero supone un testimonio de la actividad económica y social que se respiraba en el barrio del Poble Sec a principios del s. XX, y actualmente se considera un pequeño tesoro del tiempo en el paisaje de Barcelona.

Con la recuperación y adaptación del nombre real del restaurante, Abirradero quiere mantener la memoria histórica del barrio y devolverle la vida que vivía a principios del siglo pasado: alta gastronomía y cerveza artesana local. TambiÉn por ese motivo se ha incorporado el caballo al logotipo del local, puesto que el Abrevadero es un símbolo que ya forma parte del alma de Abirradero.


