De puerta en puerta: el hallazgo que conquistó corazones y paladares
En plena campiña flamenca, en un pequeño pueblo llamado Eizeringen, se esconde un bar que parece detenido en el tiempo, pero que en realidad está en la cúspide de su propia historia cervecera. Descubierto por casualidad por turistas ingleses, ‘In de Verzekering tegen de Grote Dorst’ no solo es un sitio de paso, sino un referente en el mundo de la cerveza artesanal, especialmente por su especialidad en las ricas y ancestrales gueuzes y Krieks.
Un testimonio silencioso de la historia y la cultura flamenca
Este emblemático espacio se ubica en una esquina del casco antiguo que combina arquitectura del siglo XIX y un alma que honra tradiciones centenarias. Construido en 1842, con una pequeña historia previa como tienda de caramelos, el bar preserva su esencia a través de los años, incluso tras el giro que supuso el alejamiento de su última propietaria, una nonagenaria que cerró en 1999 con más de 51 años en las espaldas.
Renovarse sin perder la vida: la restauración que revitalizó un legado
Cuando los hermanos Panneels tomaron las riendas en 2001, el desafío fue mantener vivo el espíritu del lugar. La restauración, que duró cinco años, fue un esfuerzo colectivo, con Kurt y su padre Maurice al frente, quienes con dedicación y respeto por la tradición lograron devolverle su brillo original y conservar ese encanto vintage que atrae tanto a turistas como a aficionados locales.
Un paraíso para los amantes de las cervezas de fermentación espontánea
El verdadero tesoro de este bar es, sin duda, su extensa colección de Cervezas Lambic, con una variedad de Gueuze y Kriek que pocos lugares en el mundo pueden igualar. Cada sorbo es un viaje a las raíces más profundas de la tradición cervecera belga, marcada por el arte de fermentar con levaduras salvajes en barricas que envejecen con carácter y autenticidad.
Una historia que sigue siendo parte del patrimonio vivo
El reconocimiento internacional no es solo una cuestión de fama, sino que refleja la importancia cultural de mantener viva una tradición que estuvo en riesgo de perderse. ‘In de Verzekering tegen de Grote Dorst’ no solo fue redescubierto por curiosos, sino que ahora es un faro para quienes buscan entender y apreciar la verdadera esencia de la cerveza artesanal belga.
Su historia nos muestra que, a veces, los descubrimientos más extraordinarios ocurren en los rincones menos esperados, donde el tiempo parece detenerse y la pasión por la tradición antigua sigue brillando con intensidad.