¿Alguna vez imaginaste perfeccionar el arte cervecero sin tener que buscar en inglés? La reconocida institución mundial en formación cervecera, que ha sido pionera desde finales del siglo XIX, acaba de dar un paso gigante en su misión de democratizar el conocimiento. Ahora, los profesionales de habla hispana podrán obtener un certificado que avala su dominio en el proceso de creación de la tan preciada embriagante dorada, todo ello en su idioma natal.
Un recorrido autodidacta con sabor a experiencia internacional
Este nuevo programa es un curso en línea, flexible y autodirigido, pensado para quienes ya están en la actividad de producción y desean elevar su nivel técnico para abrirse nuevas puertas laborales o potenciar su producción artesanal. Con una duración recomendada de entre 60 y 80 horas, se sumerge en el proceso completo de elaboración: desde la elección de ingredientes hasta la cervecita lista para llevar a la boca, sin olvidar los secretos para mantener la calidad siempre en su punto.
¿Y qué incluye este aprendizaje a la carta?
El programa cubre todo lo que un cervecero avanza necesita saber para convertirse en líder. Desde la selección de las materias primas, pasando por el manejo del equipo técnico, hasta la optimización de procesos para obtener cervezas de primera. La plataforma digital permite a los estudiantes acceder a recursos interactivamente, reforzando la formación con ejemplos prácticos y casos reales que enriquecen la experiencia.
¿Y cómo se obtiene esa medalla de oro en conocimientos?
El proceso culmina con un examen de opción múltiple, que se realiza en dos fechas al año, típicamente en mayo y noviembre. Un paso hacia la modernidad: desde 2020, todo se realiza en línea, con supervisión para garantizar un proceso justo y transparente. Miles de profesionales alrededor del mundo ya están en la recta final para recibir este reconocimiento, que no solo valida su expertise, sino que también abre nuevas posibilidades en el competitivo mundo cervecero.
Más allá del certificado: una comunidad en crecimiento
El valor del programa no termina en el papel del certificado. El IBD se enorgullece de ofrecer mucho más: un espacio global donde los cerveceros y destiladores conectan, comparten experiencias y se apoyan mutuamente en su camino hacia la perfección. Desde 1886, su misión ha sido impulsar la excelencia técnica, y ahora, con la modalidad digital, esa misión alcanza a todos los rincones hispanohablantes sin obstáculos.
Un amigo que te ayuda a dar ese próximo paso
Ricardo Solís, uno de los facilitadores que ha visto en primera fila cómo la formación técnica puede transformar carreras, expresa su entusiasmo por esta iniciativa. Para él, contar con un recurso en nuestro idioma no es solo una comodidad, sino una herramienta clave para que los cerveceros puedan destacar, mejorar sus productos y ampliar sus horizontes profesionales.
La historia detrás de la marca: de Londres al mundo
Este centro de excelencia empezó hace casi un siglo y medio en Londres, con el claro objetivo de elevar los estándares técnicos en la industria del alcohol. Aunque sus raíces están en la capital británica, su impacto hoy trasciende fronteras, con más de 3,000 miembros distribuidos en todo el globo y certificaciones que inspiran confianza en más de 100,000 profesionales en 90 naciones distintas. La historia sigue reforzando el compromiso de un aprendizaje que nunca pasa de moda, adaptándose a los tiempos modernos y a las necesidades de hoy.
¿Y qué sigue en el futuro de la cerveza hecha en casa y en las grandes fábricas?
Con esta nueva oferta en español, el panorama de la formación cervecera se vuelve aún más dinámico. La tendencia apunta a que cada vez más profesionales puedan acceder a conocimientos de alto nivel sin barreras idiomáticas, permitiendo que la calidad y la creatividad en la cerveza sean un reflejo de la diversidad de ideas en el mundo hispano. El próximo capítulo será escribirlo con nuevas recetas, nuevas técnicas y, sobre todo, con un talento que sigue creciendo en cada rincón.