Índice de contenidos
¿Quién fue el verdadero embajador de la cerveza? Mirada a la figura de Michael Jackson
Mucho antes de que los millennials comentaran sobre fermentaciones en redes sociales, existía un hombre cuyo amor por la cerveza y el whisky trascendía las palabras. Michael Jackson, no el cantante, sino el periodista y autor británico, fue el catalizador de una revolución cervecera que todavía resuena en cada rincón donde se disfruta una buena potencia alcohólica.
De la tinta a la copa: el impacto de su obra y sus aventuras culturales
Con un toque casi de místico, Jackson no solo se limitó a escribir libros; fue el artífice del renacimiento de la apreciación por estilos y tradiciones cerveceras. Su obra maestra, ‘The World Guide to Beer’, lanzada en 1977, fue mucho más que un catálogo: una ventana al alma de una bebida que une culturas, historias y geografías. Con más de 3 millones de ejemplares vendidos y en dieciocho idiomas, este volumen se convirtió en el manual definitivo que definió cómo se clasifican los estilos modernos hoy día.
El activista cervecero en los años 70: una revolución inevitable
Los años 70 presenciaron un despertar en las cervecerías artesanales, impulsado en gran medida por el entusiasmo y el conocimiento que Jackson difundía. Su pasión no solo encendió la chispa en Estados Unidos, sino que encendió un movimiento global hacia la diversidad en sabores, técnicas y tradiciones. Además, amplió su influencia hacia el mundo del whisky con obras como ‘Michael Jackson’s Malt Whisky Companion’, que convirtió en lectura imprescindible para los amantes de la malta en todo el planeta.
La televisión como escenario de un apasionado viajero de sabores
En 1990, su carácter de explorador cultural se consolidó con el programa televisivo ‘The Beer Hunter’. Con un estilo cercano y divertido, se paseaba por diferentes países, desde Bélgica hasta Japón, desvelando secretos de su proceso de elaboración y las historias que definen cada litro de cerveza. Una introducción a la cultura de la bebida que empieza con una confesión: ‘Mi nombre es Michael Jackson, y no canto ni tomo Pepsi, sino que vivo y respiro cerveza’.
Bélgica y su amor por el estilo de vida cervecero
Su afinidad por Bélgica fue tal que en 1997 fue honrado como ‘Oficial de Honor’ por la Ridderschap van de Roerstok, reconociendo su papel en popularizar su tradición cervecera. Para Jackson, cada cerveza era un pedazo de historia y cultura, un elemento que iba más allá de la simple degustación, transformándola en un acto de apreciación artística y social.
Una despedida que dejó un legado imborrable
Las visitas al corazón de Londres en 2007 marcaron el fin de su vida, pero su legado continúa vigente. Falleció a los 65 años, víctima de un ataque al corazón y tras años enfrentando la enfermedad de Parkinson. Sus archivos, una verdadera mina de conocimiento, fueron donados a la Biblioteca de la Universidad de Oxford, asegurando que futuras generaciones puedan aprender y explorar desde sus propios sabores y estilos.
En su última entrevista: pensamientos y despedidas
Poco antes de partir, Jackson compartió en una emotiva charla sus sueños, su historia y sus enfrentamientos con la enfermedad. El periodista Daniel Shelton lo entrevistó en su hogar, revelando un hombre apasionado y lleno de vida, que en apenas tres semanas dejó huella en quienes conocieron su quehacer y su entusiasmo por las bebidas fermentadas.
Un catálogo infinito de conocimientos y pasiones
La lista de obras de Michael Jackson es un tratado de historia, cultura y ciencia cervecera y maltosa. Desde publicaciones pioneras en los años 70 hasta guías exhaustivas sobre las regiones con más tradición en whisky y cerveza, su legado es un mapa que invita a descubrimientos infinitos. Entre sus títulos más destacados están ‘The English Pub’, ‘Great Beers of Belgium’ y ‘The Tyskie Beer Compendium’, todos ellos reflejo de una pasión que fue mucho más que literatura: fue un movimiento cultural.
El fin de su historia no significa el fin de su influencia. A través de sus escritos, sus programas y la pasión que despertó en millones, Michael Jackson continúa siendo esa figura emblemática que convirtió a la cerveza y al whisky en expresiones culturales, personales y, sobre todo, humanas.