Un Regreso Inesperado
Las cervezas Lambic, en su variopinta familia que incluye a Gueuze, Faro y Kriek, han vuelto a ocupar un lugar privilegiado en el corazón de los amantes de la cerveza. A pesar de haber estado al borde de la extinción en los años setenta, gracias a un grupo de entusiastas que, a menudo considerados ‘peculiares’ por los locales, mantuvieron viva esta tradición en Bruselas y sus alrededores.
La Mística Detrás de la Lambic
Con un sabor que transporta a lo ancestral, estas cervezas no solo seducen paladares, sino que también envuelven a sus seguidores en un halo de misterio. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro en el mundo de las Lambic. Recientes investigaciones han revelado que algunas creencias populares estaban más en la nube de la fantasía que en la realidad.
Desmontando los Mitos
Hoy nos atrevemos a desterrar mitos que a menudo se repiten como mantras sagrados en la cultura cervecera que rodea a las Lambic. Aquí van ocho ideas que pueden hacer que un conocedor estalle su burbuja de conocimiento.
Mito 1: La Receta de Remy le Mercier
Se dice que Remy le Mercier dejó una receta Lambic en 1559, pero esto es más un error de interpretación que otra cosa. La receta se refiere a cervezas tan diferentes que, si nos ponemos metafóricos, es como comparar peras con el vino.
Mito 2: La Última Bodega de la Fermentación Espontánea
Es fácil pensar que Lambic es el único estilo de cerveza que se fermente de manera espontánea, pero esta es una falacia. Los cerveceros medievales ya estaban jugando con levaduras antes de que la Lambic se hiciese famosa.
Mito 3: Brueghel y Erasmus Disfrutando de Gueuze
Aunque nos gusta imaginar a estos íconos del arte disfrutando de una pintoresca Lambic en sus días de gloria, la verdad es que es más pura fantasía. En realidad, no existía esta variedad en su tiempo.
Mito 4: Origen del Nombre Lambic
El nombre ‘Lambic’ ha sido objeto de muchas teorías, pero lo que realmente sugiere su etimología es mucho más intrigante y se remonta a ‘alambic’, sugiriendo una conexión con destilaciones antiguas.
Mito 5: Exclusividad Geográfica
Aunque Bruselas es el hogar primordial de estas cervezas, otras regiones, como Utrecht, también se han atrevido a crear Lambic, demostrando que la buena cerveza no entiende de fronteras.
Mito 6: Gueuze y Método Champenoise
El mito de que Gueuze es simplemente Lambic embotellada es engañoso. De hecho, el nombre Gueuze era un término reservado para las Lambics más elaboradas, antes de volverse la norma.
Mito 7: El Trigo es la Clave
Si bien el trigo es un ingrediente esencial de las Lambic, no es el único candidato. En su origen, la variedad de granos utilizados fue mayor, lo que invita a reconsiderar su estatus especial.
Mito 8: Lúpulos Envejecidos, Siempre
El uso de lúpulos envejecidos es un mito bastante recibido, pero hay registros que muestran preferencia por lúpulos frescos en ciertos períodos, sugiriendo que los cerveceros han experimentado a lo largo de la historia.
Reflexiones sobre la Evolución de la Lambic
La historia de las cervezas Lambic es un recorrido fascinante que refleja la resistencia de la tradición cervecera belga. Con cada mito derribado, se revela un poco más sobre la rica cultura cervecera que merece ser celebrada, y las Lambic seguirán conquistando paladares en todo el mundo, desafiando mitos y cimentando su lugar en la historia de la cerveza.